El de 2026 será el carnaval de los cuartetos, ya que tres de las siete agrupaciones que estarán de manera oficial en la fiesta corresponden a esta modalidad. Uno de ellos, además, supone la vuelta de Dani Menacho como autor ocho años después, si bien hace 12 que no lo hacía para un cuarteto. Tendrá como componentes a cuatro carnavaleros que, en las últimas fechas, tampoco habían estado de forma activa y que vuelven bajo un nombre que, en cierto modo, nos evoca a todo este tiempo: ‘Cómo ha cambiado la vida’. Se trata de Rafa Carretero, José Lamela, Daniel Olmedo y Kisko Moreno, que se unen tras seis años de ausencia sobre las tablas y trece alejados del cuarteto en el caso de Carretero y Lamela, después de ‘A ver quién me salva a mí’ en 2012.
De lo que ha sido todo este tiempo hemos hablado con José Lamela y Daniel Olmedo, que nos han relatado lo largo que se les ha hecho estar sin ensayos y sin poder vivir la fiesta de esta forma que tanto anhelan. Cuestiones laborales y personales han alargado el tiempo de descanso que tenían previsto en un primer momento ya que sí que llevaban un par de años queriendo sacar una agrupación. Una idea que comenzó a coger forma en el mes de agosto, cuando tuvieron una primera reunión en la que todos mostraron su intención de comprometerse. Eso sí, dadas las facilidades de organización que permite un cuarteto y lo complicado de encontrar componentes que lleven la percusión y la guitarra, ni siquiera valoraron conformar la chirigota.
A finales de agosto ya contaban con la idea (propuesta por Rafa Carretero) y las primeras letras (escritas por Dani Menacho) por lo que arrancaron con los primeros ensayos con los que desengrasarse después de tanto tiempo. En el caso de Daniel Olmedo, la adaptación ha resultado más complicada ya que debuta en una modalidad que “es más complicada de lo que uno se piensa por la vergüenza, porque es todo hablado y por estar atento a cuando tienes que entrar”, que hace que al final tengas que aprenderte el repertorio completo de los cuatro miembros. Ambos nos contaban lo mucho que están disfrutando en esta vuelta, sensaciones que creen que ayudará a volver a conectar con el público y reconocían estar “bastante adelantados” en cuanto a repertorio ya que cuentan con la parodia prácticamente metida y cuatro cuplés más otros dos que están por llegar. Además, reconocían que no quieren “un cuarteto que se alargue mucho”. “Si ensayando te ríes, la gente se va a reír, va a disfrutar, y eso se transmite de unos a otros”, apuntaban al tiempo que señalaban que “somos de improvisar y meter algunos chistes nuevos”.
José Lamela aseguraba que, pese a la esencia humorística del cuarteto, este “debe llevar también su parte crítica. No de machacar ni llegar al insulto, pero sí una reivindicación”. En este sentido, aprovechaban para reclamar que “cada agrupación debería tener un local para ensayar y contar con más facilidades”. Por último, manifestaban sus ganas por sacar un cuarteto infantil con el que contribuir al trabajo de cantera.
