Las lesiones de espalda se colocan, junto a las de rodilla y a las de hombro, “en el top 3” de zonas en las que se ubican la gran cantidad de dolencias. Ello se debe a numerosos factores entre los que destaca la propia composición de la columna, que cuenta con muchas vértebras que, a su vez, tienen unas almohadillas que se van desgastando desde el momento en que empezamos a hacer vida bípeda. Las más comunes son las hernias discales, que “están en todo el mundo aunque no a todos se nos manifiesta igual”. Tras ellas, las más comunes son las lesiones por contusión, accidentes,… aunque también los casos de osteoporosis y el pinzamiento del nervio ciático.
Como comentábamos en el programa acerca del dolor, éste no se va a manifestar igual en un usuario que en otro y es posible que, debido a un mal movimiento, a una persona le pueda doler más que a otra. Dependerá de factores como cuán fuerte se tengan las estructuras y el momento de acudir a un profesional dependerá del diálogo con nuestro cuerpo. En cuanto al trabajo que debemos y que no debemos hacer, Darío Lima explicaba que el error más común es “ir al gimnasio y hacer más ejercicio de espalda. Cuando sentimos dolor a nivel de espalda baja, por ejemplo, es porque está sobre excitada. Debemos pensar en el cuerpo como si fuera un globo aerostático, que si sube más de un lado, hay que actuar en el opuesto para equilibrarlo”. En este sentido reconocía que “el tema postural acaba siendo un mito y lo que hay que hacer es contrarrestar esa postura que mantenemos durante el día durante el entrenamiento. Acerca de ello señalaba fundamental el trabajo de core, “que da estabilidad siendo la inestabilidad derivada del choque de vértebras uno de los factores de riesgo”, el fortalecimiento de glúteos, “ya que es un músculo inhibido que, cuando entra en un ‘timing’ adecuado, hace que disminuyan las molestias”. Lima puntualizaba que además del trabajo de fuerza y movilidad también habría que incidir en la propiocepción y equilibrio, y resaltaba la idoneidad de los ejercicios con el ‘foam roller’ o rodillo.
Por otro lado, recordaba que todo lo que hagamos, por poco que sea, será mejor que la vida sedentaria y que poner “parches con pastillas” ya que “lo que da una solución a largo plazo es el entrenamiento y cualquier tipo de movimiento que podamos hacer es más productivo que quedarse en casa.
