Empezar por lo macro, actividad física y permitirse fallar, las tres reglas de Roberto Oliver

En nuestro espacio dedicado al cuidado de nuestra salud y deporte hemos contado con Roberto Oliver, nutricionista clínico deportivo de deportistas olímpicos como Ray Zapata, Ana Peleteiro o Jordan Díaz, quien ha hablado sobre la influencia de la nutrición en el rendimiento deportivo. A este respecto puntualizaba que afecta a muchísimos factores como la mejora de la concentración, oxigenación de la musculatura, a nivel inmunológico y de prevención de lesiones entre otros.

Oliver recordaba que no hace falta ser deportista de cierto nivel para cuidar la alimentación, sino que es algo que todo el mundo debería hacer porque “a todos nos gusta vivir mucho tiempo y bien”. Por ello, y como punto de partida, explicaba que la clave está en “empezar por lo macro, hacer actividad física y permitirse fallar. Lo principal es empezar por comer comida real y cambiar la despensa, no tener cosas que te puedan hacer desviarte. Lo siguiente es acompañarlo de una actividad física que poco a poco le dé sentido al nutriente”. El nutricionista recordaba que tan importante es la constancia y la disciplina como permitirse fallar en un pequeño porcentaje de ocasiones. Darío Lima apostillaba que “tenemos 24 horas al día, con dedicarle 30 minutos a moverse… no siempre es necesario levantar pesas”.

Para Roberto Oliver lo importante no es dar consejos o pautas sino crear estrategias. “La gente está acostumbrada al corto plazo y nada de lo que hacemos tiene sentido si no tiene una continuidad o una estrategia. Lo ideal es tener un proyecto sabiendo que los cambios requieren un esfuerzo”, recalcaba. Asimismo, se refería al carácter silencioso de la repercusión  que tienen en nuestro cuerpo los buenos o malos hábitos ya que “cuando empiezas a comer bien, los beneficios no los notas inmediatamente sino que los efectos son acumulativos. Además, cuando los efectos negativos se van acumulando, a veces no lo asociamos a una mala alimentación”.

Basado en la evidencia científica y tras años de estudio, concluye que el ser humano lo que debe hacer es “comer lo que el cuerpo necesita en el momento exacto”. También se hacía eco sobre el peligro de ciertas modas, dietas extremas o pautas absolutas en las que se “confunden principios fisiológicos con verdades absolutas”. Roberto Oliver considera que “se le da demasiado valor a las calorías, que son importantes, pero lo que ocurre en el cuerpo va más allá de consumir las calorías que gastas. Además de abordar conceptos como la epigenética (estudio de los cambios en la función de los genes que no implican una alteración en la secuencia del ADN) y la influencia de la dieta en ella, Oliver hablaba de la relación entre círculo vicioso y círculo virtuoso. El primero de ellos es el compendio de acciones negativas que te llevan a estar en una situación que te hace recurrir a un nutricionista mientras que el virtuoso es totalmente lo contrario, aquellas acciones que no parecen importantes pero de las que te percatas cada cierto tiempo.