La nueva temporada nos deja un espacio de divulgación relacionado con la naturaleza y la fotografía. Junto al fotógrafo de naturaleza, Fran Gago, vamos a conocer todo lo relacionado con nuestro entorno, donde sobresalen los Parques Naturales de los Alcornocales y Grazalema, además de las claves para capturar los mejores momentos que el medio ambiente nos regala. En la primera entrega hemos hablado del lince ibérico y hemos repasado cuestiones relacionadas con la berrea, que en este mes de octubre está dando ya sus últimos coletazos y que da paso a la ronca del gamo.
Un espectáculo este último “no menos atractivo” que la berrea, que es menos conocido pero que igualmente cuenta con un gran encanto. Para disfrutar en plenitud la berrea, Fran Gago invitaba a “conocer al ciervo durante todo el año para entender así más su ciclo vital y la propia berrea, que en estos últimos años está siendo muy masificada, lo que implica una mayor dificultad para su disfrute. En este sentido, el fotógrafo ubriqueño recordaba que “hace falta mucha concienciación sobre lo que se puede y no se puede hacer” y hacía especial hincapié en no abandonar nunca los caminos principales, dejar que sea el animal el que se acerque y ponga esa confianza, y, por supuesto, no acudir a la naturaleza “como el que va a una discoteca o a hacer botellón”.
De igual modo, repasaba las diferencias entre disfrutar este fenómeno en el Parque Natural Los Alcornocales, donde la vegetación dificulta la visión, o en Extremadura, donde acudía recientemente a la Reserva Regional de Cíjara para contemplarla sobre dehesa y campos con encinas y limpios de pasto. También en Andújar, lugar donde se contempla “la mayor diversidad de fauna de Andalucía” y uno de los puntos donde más se apostó y se conservó el lince ibérico. Este será otro de los grandes atractivos y objetivos del taller, si bien Fran Gago reconocía la dificultad de fotografiarlo. “Es un animal especial e increíble que todo el mundo debería ver, al menos, una vez en su vida. Todo el que lo ve, no se lo espera, primeramente por el tamaño, porque es más pequeño de lo que se piensa, y es un animal que lo mismo te lo da todo, que estás un año sin verlo”, señalaba.
