En la tarde de este jueves nos poníamos ‘En manos del fisio’ para conocer las lesiones que pueden derivar de un exceso de estrés y los beneficios que tiene la fisioterapia con patologías relacionadas con ello. La fisioterapeuta de Avancli, Ana Hierro, explicaba que, en casos de estrés continuado, podemos pensar que los dolores y problemas son pasajeros y estos disminuirán con el tiempo o el descanso. Sin embargo, esto no suele ser suficiente y, lejos de remitir, aumentarán.
De hecho, “el organismo va a responder con trastornos fisiológicos y psicológicos, provocando alteraciones en los tejidos como el sistema musculoesquelético (dolores musculares, cefaleas, roturas musculares, tensión muscular, mareos, sudoración), en los órganos y su función (alteración de la digestión, intolerancias, alergias, estreñimiento o diarreas, alteración del sueño, problemas respiratorios, problemas cardiovasculares, falta de concentración, falta de energía ) y cambios conductuales (irritabilidad, depresión, ira, ansiedad, desmotivación, etc.).
Ana Hierro subrayaba que el fisioterapeuta “mejora la funcionalidad y calidad de vida del paciente, además de mejorar el estado de aquellas personas que tienen problemas de salud mental”, que verán cómo se reduce la sintomatología característica del estrés.
La fisioterapia juega un papel crucial en el manejo de los síntomas musculoesqueléticos relacionados con el estrés y puede ser de ayuda a través de tratamientos como: terapia manual (fundamental en el tratamiento con prácticas como la masoterapia, la movilización articular o la liberación miofascial); el ejercicio terapéutico (una herramienta clave para abordar las disfunciones musculoesqueléticas, fortalecer y estirar los músculos); el pilates terapéutico (porque combina el fortalecimiento muscular con el control postural); y las técnicas de relajación y respiración (que ayudan a activar el sistema nervioso parasimpático, que contrarresta los efectos del sistema simpático y promueve la relajación muscular).
