Síntomas, causas y soluciones para la disfunción de la articulación temporomandibular

En la tarde de este jueves nos poníamos ‘En manos del fisio’ para abordar la disfunción de la articulación temporomandibular (ATM). Ana Hierro, fisioterapeuta de Avancli, explicaba que los principales síntomas son la dificultad o molestias al morder y al masticar, el chasquido o chirrido al abrir o cerrar la boca, el dolor facial sordo en la cara, dolor de oído o de cabeza y bloqueo de la mandíbula. Entre los motivos por los que se desarrolla encontramos el dormir en una posición que ejerza presión sobre la mandíbula o apretar y rechinar los dientes mientras se duerme, el contacto prolongado con los dientes, la activación prolongada de la mandíbula, la irritación postural o el bostezo con una amplia apertura.

Además, reconocía que existe una relación entre el dolor cervical y la articulación temporomandibular ya que hay una conexión biomecánica entre ambas estructuras. Ana Hierro apuntaba que “los impedimentos para el movimiento normal de la ATM, pueden ser extracapsulares o intracapsulares” y que “las condiciones extracapsulares que afectan el movimiento articular normalmente son causados por la disfunción muscular”. Las anomalías óseas también pueden interferir con el movimiento mandibular.

El crujido de la mandíbula puede deberse a diferentes causas o factores que van desde el trastorno de la articulación temporomandibular, que conecta la mandíbula con el cráneo y es responsable de los movimientos necesarios para masticar y hablar, el bruxismo o hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes, y el estrés y tensión muscular, que provoca una mayor tensión en los músculos de la zona, causando ruidos al mover la mandíbula. Ante esto existen rutinas y tratamientos como el descanso de la articulación, masajes y ejercicios suaves que ayuden a relajar la tensión o evitar el estrés y la tensión. Ana Hierro concluía subrayando que es importante consultar a un profesional si el ruido persiste o está acompañado de dolor o molestias intensas. En este caso, un odontólogo o especialista en trastornos temporomandibulares podrá evaluar la situación, identificar la causa subyacente y recomendar el tratamiento adecuado.