Tipos, motivos, tratamiento y prevención de lesiones en el deporte

Este jueves nos poníamos ‘En manos del fisio’ para valorar los tipos de lesiones en el deporte, los motivos por los que se producen, los diferentes tratamientos y el trabajo de prevención que se puede llevar a cabo. Ana Hierro, fisioterapeuta de Avancli, ha explicado que la lesión deportiva es el daño o desgaste de una estructura de nuestro cuerpo causada durante la práctica de algún deporte, el cual nos produce dolor o nos impide realizar el mismo. Se trata de algo muy común ya que durante la práctica deportiva nos exponemos a una carga mayor para nuestro cuerpo, unos apoyos más inestables, el contacto con otras personas y movimientos que nos llevan al límite del rango articular, todo ello sumado a nuestra complexión corporal o ciertos déficits que ya se tengan previamente.

De entre los tipos de lesiones en el deporte, cada una causada por diferentes mecanismos, destacan por ser comunes: la sobrecarga; la rotura de fibras generada por golpe o impacto, por una sobrecarga que no haya sido tratada, un mal apoyo o una mala preparación muscular; y los esguinces en sus diferentes grados (I, II y III).

Ana Hierro también ha abordado las recaídas en estas lesiones, que se pueden dar porque la biomecánica del cuerpo no sea la correcta mientras realizamos el deporte. Con biomecánica “nos referimos al trabajo conjunto entre postura y activación muscular correcta que realiza nuestro cuerpo, por lo que la solución sería hacer un estudio de la postura que adquiere nuestro cuerpo en ciertos gestos deportivos, analizar en qué fallamos y corregirlo”. También puede ser porque tengamos un grupo muscular en concreto más débil que el resto y esto haga que el cuerpo suela lesionarse por esa misma zona. Para solucionar esto debemos trabajar de forma específica ese grupo muscular para evitar más recaídas. O puede ser que tengamos una lesión previa que no hayamos tratado correctamente y esta nos haga recaer una y otra vez, como puede ser el caso de un esguince que en su momento no se trató bien y puede derivar en una inestabilidad crónica de tobillo.

En el caso en que se sienta mucho dolor al realizar una práctica deportiva, es recomendable empezar con alguna actividad física un poco menos intensa y desde ahí ir haciendo un aumento progresivo de la intensidad. Por último, en relación al deporte en mayores, Ana Hierro apunta que éste debe estar siempre presente en la vida, dentro de las limitaciones que tenga cada uno. Por eso recomienda ejercicio diario o prácticamente diario para evitar la atrofia muscular, el sedentarismo y otros futuros problemas cardiopulmonares.