En un mundo en el que lo digital está cada vez más presente y donde cada vez más acciones se realizan de manera telemática o telefónica, la fisioterapia también se está adaptando a la tecnología al igual que todo el ámbito de la salud, lo que unido al ritmo en el que “no tenemos tiempo ni para nosotros”, hace que prolifere en los últimos tiempos la fisioterapia online. Algo posible también gracias a aplicaciones que permiten medir distintos rangos y distintos parámetros como por ejemplo el movimiento de alguna articulación, saber cómo se mueve, a qué velocidad, etc. Además, es posible pautar ejercicios y corregirlos sin necesidad de estar presente, siendo capaces de un mayor control de seguimiento de la lesión incluso que de manera presencial.
De la mano de Ana Hierro, fisioterapeuta de Avancli, hemos conocido las ventajas y desventajas de este tipo de fisioterapia. Entre los beneficios, destacan la mayor accesibilidad, sobre todo para personas con dificultad de movilidad, la flexibilidad a la hora de organizar las sesiones y la educación y autonomía del paciente, que ayuda a ganar independencia con herramientas educativas y seguimiento remoto. Entre los hándicaps encontramos la brecha tecnológica que existe entre pacientes de avanzada edad, los problemas de conexión que puedan surgir o la limitación en la evaluación física ya que algunos casos requieren una evaluación táctil.
Ana Hierro explicaba que la fisioterapia online puede ayudar en primer lugar a realizar una valoración o anamnesis con videollamadas en la que se hace una evaluación inicial de signos y síntomas, historial médico, antecedentes… También permite pautar ejercicios dirigidos con la supervisión y corrección de ejercicios específicos para la rehabilitación, fortalecimiento muscular o mejorar la movilidad. Por último, el/la fisioterapeuta podrá dar al paciente recomendaciones como estiramientos, termoterapia, crioterapia, automasajes…
