El romancero seguirá vivo un año más de la mano de las Pacas y Jesús Viruez

El carnaval callejero de Ubrique volverá a disponer de, al menos, dos romanceros. Por un lado, las Pacas estrenarán ‘Este año es de relax’ en un año en el que diversas circunstancias hicieron que se plantearan incluso el no salir. Por su parte, Jesús Viruez se asienta con esta modalidad en su tercer carnaval en solitario y presentará ‘Este año va a sonar la flauta’. Si bien no se estrenará hasta el mismo día de la Chorizá, Maite Arenas y Vero Díaz realizarán su ya tradicional ensayo general este domingo a las 16:30 en la Plaza del Jardín.

Con ellos hemos repasado los momentos que les deja un carnaval que recuerdan con agrado pese a ciertos asuntos personales que dieron cierto amargor a la fiesta. De entre todos ellos destacan una actuación que realizaron en la puerta de la Ermita de San Antonio en lo que a priori parecía un pase para pocas personas, pero que poco a poco adquirió una gran dimensión con decenas de personas agolpadas para escuchar ambos repertorios. “Cuando estábamos allí no era tan consciente, pero cuando vi la foto me quedé sorprendido”, recuerda Jesús Viruez.En el caso de las Pacas, destacaban una cuarteta en el que reivindicaban en auténtico valor de la fiesta, denunciando aquellos aspectos a mejorar y ciertos comportamientos y conductas que consideran impropios no solo dentro de la fiesta sino en la sociedad. Ambas son conscientes de su altavoz, aunque humilde, pero con capacidad para llegar a un número de personas que se acercan a escucharlas anualmente. Entre ellas, mujeres mayores que encuentran en sus repertorios determinados chistes y ‘gags’ con los que sentirse identificadas, pero también niñas pequeñas a las que intentan dejarle ese mensaje de feminismo e igualdad y que las siguen año a año incluso para hacerse fotos. Ello daba pie para hablar de la responsabilidad de los autores con respecto a lo que escriben. En este sentido, Jesús Viruez reconocía que “cualquiera puede meter la pata” en un momento determinado por inconciencia o desconocimiento, pero subrayaba que lo importante era mantener una evolución, no repetir errores del pasado y entender las coplas en el contexto en el que se producen y se escriben.En cuanto a sus propuestas para este 2025, Vero y Maite apuntaban que fue en una zambomba, en el mes de diciembre, cuando vieron claro el tipo y la idea, la cual ha sido fácil de dotarla de contenido. Sustancialmente presentará cambios ya que, en lugar de una parodia inicial, interpretarán un romancero entre ambas antes de una buena ristra de cuplés cortos y una rumba final. En el caso de Jesús Viruez, afirmaba que es un tipo que tenía en mente desde hacía meses, pero al que le ha costado terminar de ver. No obstante, una vez tuvo claro cómo encauzarlo, le resultó sencillo darle forma y contenido. Al respecto, sostenía que es un poco más corto, pero con un mayor componente de crítica.

Ya en el tramo final, Vero Díaz reconocía haber echado mucho de menos la chirigota, sobre todo el pasado sábado durante la gala del IES Maestro Francisco Fatou y los momentos previos, sintiendo nervios como si ella misma fuese a cantar. Preguntadas si ven a las Pacas en un escenario como ese, comentaban que, si bien es un formato que tiene cabida en el Fatou, no disponen del tiempo ni la dedicación que requiere, por lo que no lo descartaban pero tampoco lo terminaban de ver. Jesús Viruez reconocía que estos meses atrás se llegaba “a plantear mínimamente” la vuelta a la chirigota, algo que desechó al no verse comprometiéndose a ensayar todas las semanas ni aguantar el “itinerario” de ensayos propuesto por el grupo. En relación a la puesta de largo del romancero en la gala de presentación, se mostraba convencido de que se trata de un formato que puede funcionar y que la gente puede agradecer.