La neuromodulación y la presoterapia, de la mano de Avancli

De la mano de Ana Hierro, fisioterapeuta de Avancli, hemos conocido en nuestro espacio ‘En manos del fisio’ dos técnicas como la neuromodulación percutánea y la presoterapia. La primera de ellas consiste en la aplicación de una corriente a baja frecuencia e intensidad con efectos analgésicos muy fuertes. Esta corriente se aplica con el objetivo de estimular el estímulo nervioso y conseguir un buen funcionamiento muscular. Como objetivos persigue disminuir el dolor, restablecer la función del sistema nervioso y mejorar la función neuromuscular, los patrones de reclutamiento muscular y el control motor. Se aplica en pacientes con dolor crónico, inestabilidad articular, disfunción segmentaria en columna vertebral, hernias discales asociadas a radiculopatías, atrapamientos nerviosos, neuropatías, roturas musculares o tendinopatías.

Además de acelerar el proceso de reparación de los tejidos, acortando los plazos de recuperación de las lesiones, se consigue la recuperación total con muchas menos sesiones frente a otros tratamientos más conservadores. Los resultados de la neuromodulación son inmediatos y desde la primera sesión se observan mejorías significativas, con un aumento notable de calidad de vida después de que remita el dolor, lo que les permite volver a su actividad diaria de forma muy rápida y con mínimos casos de recaídas. Además, los efectos secundarios son mínimos con la aplicación de esta técnica. Los pacientes al finalizar la sesión pueden notar algo de fatiga en los músculos estimulados, y
en algunas ocasiones ligeras molestias en las zonas de punción. Aunque estas sensaciones remitirán a las pocas horas. Sí es cierto que, como cualquier tratamiento, tiene algunas contraindicaciones, tales como: marcapasos, fobia a las agujas, embarazo, problemas de coagulación, tromboflebitis, procesos infecciosos entre otras.En el caso de la presoterapia, se trata de un tratamiento que mejora la oxigenación de los tejidos y favorece la eliminación de toxinas y líquidos retenidos. El principal beneficio va a ser la prevención y tratamiento de edemas, que pueden resultar de diversas condiciones médicas o postoperatorias. Al facilitar el drenaje linfático, la presoterapia contribuye a la reducción de la inflamación y al alivio del dolor asociado con la retención de líquidos. Con ello conseguimos una mejora de la circulación, estimulando el sistema circulatorio y mejorando el flujo sanguíneo; evita la retención de líquidos, eliminando y reduciendo la hinchazón y la sensación de pesadez; reduce la inflamación y el dolor en tratamiento de edemas y linfoedemas; previene, reduce y elimina la celulitis, mejorando la apariencia de la piel; elimina grasas y toxinas del cuerpo, ayudando a desintoxicar el organismo y a eliminar depósitos de grasa localizada; y moldea la figura y la silueta, mejorando la apariencia general del cuerpo al eliminar líquidos y grasas acumuladas.