Ejercicios y estiramientos previos y posteriores a una jornada laboral

En nuestra entrega semanal de ‘En manos del fisio’ hemos conocido algunas claves para minimizar los efectos negativos en nuestro cuerpo de estar mucho tiempo en una misma postura, de pie o sentado, durante nuestra jornada laboral. Ángel Barreno, fisioterapeuta de Avancli, considera no solo positivo sino fundamental y esencial realizar estiramientos y ejercicios antes, durante y después. “El estirar ciertas zonas de nuestro cuerpo es beneficioso ya que gracias a ese estiramiento podemos prevenir futuras contracturas musculares, que se forman principalmente por posiciones mantenidas en un periodo prolongado de tiempo o por gestos repetitivos y bien sabemos que en las fábricas estas dos situaciones nombradas se dan constantemente. Por ello el estirar la musculatura favorece que esos músculos que están estáticos desde hace un tiempo se muevan y favorezcan el flujo circulatorio”, explica.

A este respecto, sostiene que “lo ideal sería realizar alguna actividad física en el tiempo en el que no estamos trabajando, ya que debemos compensar la falta de activación o muscular o la falta de movimiento la cual no hemos estado realizando durante la jornada laboral, para así evitar todos los problemas mencionados anteriormente relacionados con el sedentarismo o con el mantener posturas durante mucho tiempo”. Lo que se busca mediante la actividad física “es liberar tensión muscular, favorecer el flujo sanguíneo mediante la contracción muscular, fortalecimiento del músculo que nos ayudará a mantenernos más erguidos y durante mayor tiempo en nuestro puesto de trabajo y también muy importante el factor psicológico, el cual nos ayudará a no tener una sensación de rutina trabajo-casa casa-trabajo”.

De entre las dolencias o afecciones más comunes destacan las molestias cervicales, así como los mareos derivados de ello. “Para poder evitarlo o trabajarlo nos conviene realizar estiramientos cervicales diariamente previos y tras salir del trabajo para así descongestionar esa zona muscular que se mantiene en tensión durante trabajos en los que se necesita precisión o estar concentrados”, subraya Ángel Barreno.

Lo que no es normal es notar hormigueos o que se nos queden las manos dormidas, algo que ocurre cuando en alguna parte de nuestro cuerpo existe una compresión en algún paquete vasculonervioso, el cual impide que el flujo sea correcto. El fisioterapeuta apuntaba que “esta situación ocurre debido a posturas mantenidas por ejemplo con los brazos hacia delante y cerrando el pecho, de esta manera la musculatura del pectoral se acorta de tal manera que presiona al paquete mencionado anteriormente”. Para corregirlo “podemos realizar estiramientos y aperturas de la caja torácica lo cual hará que esa musculatura pierda tensión, gane rango de movimiento y por tanto reduzca la presión sobre la zona afectada”.