El Cafelito, lunes 12 de diciembre de 2022

La competencia sobre la limpieza y el mantenimiento del alcantarillado ha sido tema propuesto a debate por un oyente que lamentaba que la lluvia caída en estos días confirmara lo que se preveía debido al estado de alcantarillas y arquetas. Sobre ello han hablado nuestros colaboradores que señalaban que todo depende de la perspectiva que tenga cada uno. Además, debemos saber la localización y las características de la zona en la que se encuentra Ubrique y señalan que no existe una solución mágica. Eso sí, se mostraban satisfechos con las mejoras que se han ido realizando poco a poco y que han hecho que el agua corra por este sistema y por nuestras calles mientras llueve pero que se soluciona en un breve periodo de tiempo. Asimismo, han destacado la brevedad con la que se actúa en aquellas arquetas que se atascan. Al tiempo que subrayaban que no es un problema de dejadez, pedían a los vecinos a que dejen constancia de sus denuncias en la app Mejora Ubrique.

No son los únicos contratiempos que se han visto en el pueblo en las últimas horas, ya que durante el fin de semana se sucedían cortes intermitentes en el suministro eléctrico. Nuestros colaboradores han coincidido en la sensación de impotencia que suponen y explicaban que es algo que sucede a todos los niveles porque ni siquiera a los responsables municipales se les detalla más que a cualquier ciudadano en relación a las causas de la incidencia y la duración de la misma.

Por último, en El Cafelito hemos abordado las reformas que plantea el Gobierno en el Código Penal, fundamentalmente en lo referente a los delitos de sedición y malversación. Un tema que ha dividido entre aquellos que piensan que no se puede legislar en beneficio propio, argumentando que el tema catalán no es un problema político sino legal, de insumisión constitucional; y quien sostiene que antes de que se produjeran estos anuncios ya existían voces discordantes en toda Europa con las sentencias del procés. Además, recalcan que todo ello puede ser recurrido primero en el Supremo y posteriormente en el Tribunal Constitucional, que puede dejar sin vigencia todo lo planteado por el Ejecutivo.