
Tres años hemos tenido que esperar, uno por la pandemia y otro por descanso del grupo, para volver a escuchar una nueva chirigota de Cristóbal Ríos. Not Talent recoge el testigo de Las centenarias, las cuales dejaron un listón bastante alto y un gran sabor de boca en sus componentes. Alguno, como David Romero, no duda en calificarla como “una de las mejores” del autor. Durante 2020 se contuvieron las ganas “de hacer dos pasodobles y dos cuplés para salir, aunque hubiese sido de ilegales”, y es ello lo que le ha dado un impulso para salir con más ganas.
Con la intención de hacer reír y dejar la pandemia atrás llega una chirigota que llevará la alegría por bandera. Así lo aseguran tanto David Romero como Francisco Javier Coronil, quien aprovechó el descanso del grupo en 2020 para estar con la chirigota de Ismael García, pero que vuelve para este Carnaval. El grupo, de los denominados veteranos y consolidado ya en nuestra fiesta, no presenta caras nuevas con respecto a Las centenarias, pero contará con las ausencias de Diego Jiménez, Borja Reboredo y José Guerrero. Tampoco se espera sobre las tablas a Cristóbal Ríos, que firma la chirigota casi al completo, con la salvedad de un pasodoble y “un cuplé de última hora, bien fresquito”, que ha compuesto David Romero. Él mismo nos ha contado su inquietud a la hora de componer un repertorio y cómo ha ido aportando ideas al autor, quien le viene guiando en los últimos años hasta esta ocasión en la que firma dos piezas del repertorio. De hecho, no le importaría seguir adquiriendo protagonismo en estas labores, aunque ha dejado claro que Cristóbal “no va a dejar la chirigota, ni por mucho que él quisiera. Siempre va a estar ligado al grupo y creo que le queda cuerda para rato”.

Sobre el repertorio, David Romero y Francisco Javier Coronil han confesado que es un poco más corto que en otras ocasiones, con cuatro pasodobles y cinco cuplés cerrados al ámbito local. “En otras ocasiones hemos salido a Cortes o La Barca de la Florida a cantar, pero este año no vamos a ir y sí hemos apostado por una temática 100% localista”, subrayan. Además, huyen del coronavirus, que sólo está presente en uno de sus cuplés.
La chirigota ha recibido de buen agrado el inicio en el IES Francisco Fatou aunque vislumbran un Carnaval raro y marcado por la incertidumbre. El disfraz, presente este año en todas las fiestas gastronómicas, hará que saboreen mejor cada ocasión en la que suban al escenario. Por último, han aprovechado para pedir un poco de respeto a la hora de escuchar a aquellos que dedican todos estos meses a la preparación de un repertorio, haciéndolo además de manera altruista.
