Vero Díaz y Jesús Viruez vuelven a unir sus caminos carnavaleros

Vero Díaz y Jesús Viruez unen, para este 2026, sus caminos carnavaleros. La ausencia de Maite Arenas ha hecho que ambos anuncien un romancero que llega bajo el nombre de ‘Romeo y Julieta de la calle Guindaleta’. Con él repetirán un formato similar al que ‘las Pacas’ ofrecieron el pasado año, con un romancero de dos además de una ristra de cuplés y un popurrí que se presenta como novedad. Con ambos hemos repasado algunas de las claves de este nuevo proyecto cuyo nombre le vino de repente si bien pensando en el tipo les ha surgido alguna vuelta de tuerca a la idea inicial. La propuesta de salir juntos no fue la primera opción, ya que, tal y como nos contaba Vero Díaz, hubo un intento de sacar adelante una chirigota formada íntegramente por mujeres. Algo que parecía encauzarse pero que finalmente no cuajó. Además, por diversas cuestiones no llegaron ni a retomar el contacto para volver con la chirigota de los niños y ambos vieron con buenos ojos presentar un repertorio conjunto antes que dos romanceros por separado.

Con ellos hemos repasado las sensaciones que les deja el pasado carnaval, en el que acabaron contentos y satisfechos “para lo mal que se portó el tiempo”. Con cierta nostalgia recordaban momentos como sus pases en el San Juan de Letrán, Callejón del Santo o en el Centro de Día para Personas Mayores. Sí lamentaban que se suspendiera el pasacalles y no se trate de buscar una alternativa para ese día. No por ellos precisamente, sino por aquellos que trabajan en el tipo durante todo el año. En torno a la fiesta, ambos reclamaban una mayor visibilidad y voz para las agrupaciones callejeras, “al menos en la primera reunión. Mientras más gente vaya y aporte ideas y opiniones, mejor para todos. La Chorizá no es igual para oficiales que para callejeras y podemos aportar otra visión”. Además, tiraba de autocrítica y admitía que “a veces los grupos no pensamos en el público” y aplaudían que se hubiera optado por no poner música en las barras de la Chorizá “pero sin extremismos” ya que no les molesta la música, sino que esta les impida cantar.

Vero Díaz y Jesús Viruez unen, para este 2026, sus caminos carnavaleros. La ausencia de Maite Arenas ha hecho que ambos anuncien un romancero que llega bajo el nombre de ‘Romeo y Julieta de la calle Guindaleta’. Con él repetirán un formato similar al que ‘las Pacas’ ofrecieron el pasado año, con un romancero de dos además de una ristra de cuplés y un popurrí que se presenta como novedad. Con ambos hemos repasado algunas de las claves de este nuevo proyecto cuyo nombre le vino de repente si bien pensando en el tipo les ha surgido alguna vuelta de tuerca a la idea inicial. La propuesta de salir juntos no fue la primera opción, ya que, tal y como nos contaba Vero Díaz, hubo un intento de sacar adelante una chirigota formada íntegramente por mujeres. Algo que parecía encauzarse pero que finalmente no cuajó. Además, por diversas cuestiones no llegaron ni a retomar el contacto para volver con la chirigota de los niños y ambos vieron con buenos ojos presentar un repertorio conjunto antes que dos romanceros por separado.

Con ellos hemos repasado las sensaciones que les deja el pasado carnaval, en el que acabaron contentos y satisfechos “para lo mal que se portó el tiempo”. Con cierta nostalgia recordaban momentos como sus pases en el San Juan de Letrán, Callejón del Santo o en el Centro de Día para Personas Mayores. Sí lamentaban que se suspendiera el pasacalles y no se trate de buscar una alternativa para ese día. No por ellos precisamente, sino por aquellos que trabajan en el tipo durante todo el año. En torno a la fiesta, ambos reclamaban una mayor visibilidad y voz para las agrupaciones callejeras, “al menos en la primera reunión. Mientras más gente vaya y aporte ideas y opiniones, mejor para todos. La Chorizá no es igual para oficiales que para callejeras y podemos aportar otra visión”. Además, tiraba de autocrítica y admitía que “a veces los grupos no pensamos en el público” y aplaudían que se hubiera optado por no poner música en las barras de la Chorizá “pero sin extremismos” ya que no les molesta la música, sino que esta les impida cantar.

Marta Ortiz, la autora con raíces ubriqueñas que aspira a todo en el COAC


Marta Ortiz y su comparsa, ‘La camorra’, han conseguido en su primera aparición de esta edición del COAC impactar y agradar a unos niveles que ni siquiera la propia autora podía imaginar ya que “nunca se sabe, el teatro es una lotería y no puedes vaticinar nada”, si bien era consciente de que “llevábamos un repertorio de calidad porque lo habíamos trabajado”. Una de las mejores plumas del Carnaval de Cádiz tiene raíces ubriqueñas ya que su familia paterna es de nuestra localidad y, como ella misma afirma “la mitad de mis genes son de allí”. Marta Ortiz reconocía que dentro de ella siguen estando todas esas vivencias de chica, el calor, la amabilidad y la cercanía que no te da una ciudad, pero, sobre todo, la mesa de su abuela Juana donde se sentaba al calorcito de la estufa mientras le hacía pestiños y le contaba sus batallas.

Con ella hemos hablado acerca de la fiesta, de su agrupación y de su trayectoria como autora. En muy pocos años no solo ha conseguido colarse en todas las quinielas sino que hay quien asemeja su manera de escribir a la de Juan Carlos Aragón. Una comparación que a ella le da respeto, vértigo y hasta le parece desmesurada si bien reconocía que es su autor de referencia y comparte con él la creación de un mensaje profundo “que de primeras intento que sea directo pero que necesita ser reescuchado”. Reconocida por su compromiso feminista, eje transversal de toda su obra, aseguraba que esa perspectiva “es innegociable pero no porque me lo imponga, sino porque es inevitable, está dentro de mí, de mi cabeza y es mi forma de vida”. De cara a lo que está por venir en el concurso, Marta Ortiz dejaba claro que tanto en su caso propio como el del grupo (del que se siente afortunada), “no estamos dispuestas a sacrificar nada de lo que vamos a decir por estar más alto”.

Fran Gago nos adentra en las maravillas del Pinsapar

El Pinsapar ha sido el protagonista en nuestro espacio de Fotografía y Naturaleza, con Fran Gago. Se trata de un sendero que nos sumerge en el bosque de pinsapos, abeto singular que propició la declaración de estas sierras como Reserva de la Biosfera y Parque Natural. En este caso, pueden alcanzar los 25-30 metros en su plenitud, mostrándonos un mundo al que no estamos acostumbrados. El sendero, de unos 12 kilómetros de distancia une prácticamente las localidades de Grazalema y Benamahoma y está considerado de nivel medio en cuanto a su dificultad, endureciéndose con lluvias o viento de poniente.

Durante su recorrido se alcanza una altitud máxima de unos 1.300 metros y, debido a la importancia de su conservación y la alta demanda, está sujeto a autorización administrativa que puede solicitarse en la web de la Junta de Andalucía o en el Centro de Visitantes de El Bosque. No obstante, entre el 1 de junio y el 15 de octubre solo está permitido el acceso de la mano de empresas de turismo activo, siendo obligatoria su entrada desde Grazalema. Además, por encontrarse en el área de reserva no se puede ir con animales de compañía y resulta imposible salirse del sendero delimitado.

Fran Gago apuntaba que ese era el único inconveniente pero, a su vez, ventaja que tiene el Pinsapar ya que por un lado impide realizar fotografías que serían únicas adentrándose en él pero entendía que es la única manera de garantizar su conservación. Pese a ello, se pueden contemplar paisajes increíbles en los que predominan, además de los pinsapos, quejigos, encinas, mazuelos, helechos, tomillo, aulagas, etc. En cuanto a su fauna destacan las cabras montesas, jabalís, águilas real, buitres leonados, halcón peregrino…

Dadas las características de este espacio, Fran Gago recomendaba centrarse en un tipo de fotografía (animales con objetivos de largo alcance o paisajes con macros o gran angulares) para no llevar mucho material y poder dedicarnos en exclusiva, sacándole el mayor provecho a ese día. Sí que considera muy importante empezar lo más temprano posible, a poder ser antes del alba, para que el amanecer, que ofrece unas luces espectaculares, nos coja en puntos altos.

Una nueva experiencia llena de diversión y nuevas amistades

El pasado fin de semana nos ‘colábamos’ en el ensayo de la chirigota infantil, el proyecto de Mario García, Serafín Maza y Daniel Rodríguez que verá la luz este próximo carnaval 2026. Una agrupación de nueva creación, mixta al 50% y con una veintena de componentes con edades comprendidas entre los 6 y los 16 años. Con ello, el carnaval de Ubrique vuelve a tener representación de menores después de muchos años en un proyecto que puede servir de impulso y motivación a otros jóvenes y/o autores de la localidad. La experiencia, hasta el momento, no puede ser mejor, tal y como nos relataban los propios miembros de la chirigota, que llevará por nombre ‘P’amigas las mías’. La diversión, el aprendizaje, el buen ambiente y las nuevas amistades que han hecho cada uno eran los aspectos que más resaltaban tras estos meses de ensayo y a menos de cuatro semanas de hacer su puesta de largo.Ese tiempo también juega en contra de unos jóvenes que reconocían su nerviosismo conforme se acerca el momento de realizar el estreno. Sin embargo, aguardan con recelo cada pieza de un repertorio que no han querido desvelar ni a sus familiares más cercanos. La dificultad para aprenderse algunas letras las han solventado con ese plus de cariño y ganas porque las cosas salgan bien y en ello también ha ayudado, tal y como nos apuntaban, la manera de trabajar, la paciencia y la disposición de los tres autores, que han creado este grupo desde cero.Además de la voz cantada, los componentes también usarán su chirigota como altavoz reivindicativo del sector más joven de la población, que igualmente tiene mucho que decir en relación a su día a día en el municipio, sus demandas y sus necesidades. Es por ello por lo que han propuesto temas y visiones a los autores, que desde el primer momento quisieron crear una chirigota “de niños y para niños” y han planteado diversas asambleas en el local de ensayo para que fueran ellos quienes intercambiaran sus impresiones y mostraran su opinión al respecto de todo cuanto les rodea.Convencidos de que será un carnaval inolvidable y recompensados con todo lo que han vivido hasta el momento, animaban a otros jóvenes de la localidad a que perdieran la vergüenza que puedan tener y proliferen agrupaciones como las suyas.Por otro lado, la delegación de Fiestas ha informado que, de manera excepcional y tras la renuncia de la AVV de la Barriada Andalucía, la Chicharroná se celebrará este año en el Coto Mulera, después de que este último colectivo vecinal se haya ofrecido a acogerla una vez el desistimiento se ha hecho formal. De este modo, la Chicharroná mantiene su fecha prevista (domingo 15 de febrero), la cual, al igual que el resto de fiestas de carnaval, fue sometida a votación y aprobada por unanimidad entre el Ayuntamiento y las agrupaciones.Además, la Peña Sevillista de Ubrique hacía público ayer un comunicado en el que trasladaba la cancelación de la XXIX edición de las Papas Aliñás, que también estaban fijadas en el calendario el 15 de febrero “al resultar materialmente imposible su correcta organización en las condiciones impuestas”.

“El mayor consejo es adaptar el ejercicio de manera progresiva para que perdure en el tiempo”

El año nuevo siempre trae consigo las propuestas de hábitos saludables entre los que se suelen encontrar la nutrición y el deporte. Sobre este último asunto hemos hablado con Darío Lima en nuestro espacio de salud y bienestar. Tanto para aquellos que han tenido un parón en su actividad durante las fiestas como para los que han llevado una vida más sedentaria hasta ahora, Lima apuntaba que “el mayor consejo es adaptar el ejercicio de manera progresiva para que sea perdurable en el tiempo”. De esta forma hablaba acerca de aplicar el principio de progresión, mediante el que se trabaja manejando cargas y volúmenes de manera progresiva, “sin hacer locuras”.

Además, añadía que “desde el punto de vista del entrenador siempre vamos a priorizar el evitar lesiones” y que hay que aprovechar el “chute de motivación” pero sin que ello se pueda volver en contra con lesiones que, si bien no suelen ser importantes y son recuperables en pocas semanas, pero que pueden generar un rechazo a la práctica deportiva. A este respecto, explicaba que el ser humano tarda unos 21 días en perder un hábito, pero suele necesitar de 68 para adquirirlo. Por ello el primer objetivo será crear adherencia al programa de ejercicio, buscando sobre todo una actividad que guste y motive para, posteriormente, ir introduciendo pequeños cambios que se lleven a cabo de forma constante y bajo el disfrute.

Darío Lima subrayaba que, en los tiempos que corren, solemos buscar objetivos a corto plazo, algo que también suele ocurrir en la nutrición. Sin embargo, se trata de dos áreas en las que los cambios no se van a ver ni en un mes ni en dos ya que “todo requiere su tiempo”. Y es que, lejos de fijarnos un gran objetivo, lo que se debe hacer es marcarse otros pequeños y que se puedan comprobar con el paso de los días como indicadores del avance y la evolución.

Entre los errores más frecuentes que se suelen cometer en estas fechas, Darío Lima hablaba, además de esos objetivos irreales, de querer “comenzar la casa por el tejado”, es decir, saltarse pasos que provocan lesiones en gente que, sin la preparación adecuada, realiza prácticas y deportes para los que no está preparado. “Por ello debemos priorizar el trabajo de fuerza para luego ir aumentando las cargas más que el tiempo de entrenamiento”, concluía.

Los niños mantienen su sello y estilo con ‘No me pises que llevo chakras’

Con la responsabilidad de seguir mejorando y seguir ofreciendo lo mejor que tienen, la chirigota de los niños volvía el pasado año a la oficialidad, que no al carnaval, donde no faltan desde que germinara el grupo en 2010. Lo hacían con un plantel renovado, con numerosas incorporaciones, y con un repertorio muy completo en el que no eludieron la crítica ni la autocrítica sin dejar de lado el humor y la carga tal y como la entienden ellos. Con algunas dificultades y con más contratiempos de los que les hubiera gustado, la chirigota, que de nuevo escribe en su mayoría José Carlos Benítez, vuelve a cumplir con su compromiso empujados por los buenos recuerdos que les deja su última agrupación.

Tanto que incluso superan lo vivido el año anterior con ‘las reinas’, tal y como nos confesaba su autor, que valoraba el haber logrado dar un pasito más después de una chirigota que les desbordó de satisfacción. Las incorporaciones se mostraron totalmente adaptadas desde el primer minuto, algo que, no obstante, todos ellos tenían claro ya que se trata de componentes que entendió al grupo y sus roles y que “al no llevar tantos años en esto, no está tan viciada”. Además, musicalmente proporcionaron una mayor fuerza en el tenor. También resaltaban la entrada de Diego Chacón y Eduardo Carrasco, que facilitaron mucho el trabajo a la hora de meter cualquier música, siendo un dúo que trabajaba de manera autónoma sacando los acordes y dando los tonos. Eso sí, el buen hacer durante esos meses previos y el ir convencidos del repertorio que presentaban no les eximió de los nervios al presentarse, tras dos años de ausencia, en el IES Francisco Fatou.

Fiel a su estilo, la chirigota se presenta un carnaval más tratando de reunir un repertorio que “funciona también por la manera de venderlo” y que sea completo, que toque “cosas que no lleve todo el mundo” además de temas que son candentes y la política. “En carnaval hay que hacer política y nuestra chirigota lleva haciendo política toda la vida y pasodobles a la política tiene que haber, y tiene que haber un pasodoble gracioso, otro que sea un piropo… y es más o menos el esquema que utilizamos. Es lo que nosotros pensamos que es el carnaval”, aseguraban. Acerca de las referencias a personas o grupos de la localidad, y sobre todo del metacarnaval, José Carlos Benítez recalcaba que todo lo que escribe va “sin ofensa ninguna. Yo no voy a plasmar en el repertorio frustraciones personales” y recordaba cómo él mismo se colocaba ‘en el centro de la diana’ con la intención en cierto modo de que se entienda que es simplemente su manera de hacer y entender el carnaval.

Para este próximo 2026, la chirigota de los niños llega bajo el nombre ‘No me pises que llevo chakras’ en una idea de José Carlos Benítez que vio clara el año pasado durante un ensayo y a la que ha resultado fácil sacarle partido. El grupo tan solo presenta una novedad: la vuelta de Fran Bueno que sustituye al propio José Carlos Benítez, que no ejercerá de componente. Suya es la inmensa mayoría del repertorio, contando con la colaboración de Juan Carlos Domínguez, autor de la presentación, un pasodoble, un cuplé y una cuarteta del popurrí y de Jesús Viruez, que ha compuesto un pasodoble y un cuplé. Con casi todo escrito, diversas cuestiones han hecho que lo tengan aún “muy verde”, pero confían en llegar a febrero con un mayor trabajo que no les haga tener que sacrificar nada.

La agrupación, que se tomó como descanso el fin de semana de la Tortillá y la Jamoná, no descarta repetir esa fórmula en un carnaval que siguen considerando largo tanto para ellos como para el aficionado, tratando de conservar de esa manera el repertorio un poco más fresco. Sí se pronunciaban acerca del orden de las agrupaciones en los eventos oficiales y, si bien entendían que el sorteo planteaba cierta igualdad para todos, entendían que para darle un sentido más lógico, la chirigota infantil debería abrir, por horarios y otras cuestiones, y que los cuartetos deberían ir intercalados entre el resto de agrupaciones más numerosas.